LOCAS POR LA MUSICA (Entrevista)

MUSICA POPULAR.– Por empezar de una manera un poco diferente, es decir, con la que se suele hacer al final de una entrevista: ¿Qué estáis haciendo ahora? ¿Qué estáis preparando? ¿Cuáles son vuestros proyectos inmediatos? Seguramente son cuestiones que mucha gente está deseando saber.

VAINICA DOBLE.– Inmediato, inmediato, tenemos el proyecto de la grabación de un nuevo disco, un disco doble: eso es lo más importante. Se va a llamar "Taquicardia" y va a ser maravilloso (risas). Vamos a incluir en él dos temas con Juan Alberto Arteche (ex–Nuestro Pequeño Mundo), y también van a colaborar en otros temas Luis Pastor, y algunos conocidos más: Pablo Guerrero, Joaquín Sabina. Serán todos temas nuevos, aunque habíamos pensado en la posibilidad de hacer alguna nueva versión de alguna canción antigua, pero eso no está claro aún, no es nada seguro. La base del disco serán canciones muy recientemente, este mismo año. Lo grabaremos con Nuevos Medios, el sello de Mario Pacheco. En cuanto a actuaciones en directo, estamos dispuestas a hacer lo que salga, a raíz de publicación y promoción de ese disco.

 

UN REPASO: CINE, TV, DISCOS...

M.P.– Queríamos hacer un repaso por los distintos trabajos que habéis realizado, en los que habéis metido, y ver qué pensáis vosotras de cada uno de ellos, en relación con los distintos medios en los que han quedado plasmado; esto es: música para series de TV., para cine, discos, etc. ¿Qué fue lo primero de todo?

V.D.– Lo primero de todo fue aquel disco pequeño, "Un metro cuadrado", y a raíz de eso fue cuando Jaime (de Armiñán) nos llamó para que hiciés8mos la música de una serie de TVE; por cierto, que fue una proposición que nos dejó heladas, porque no lo esperábamos en absoluto, y nos asustó un montón meternos de pronto en ese follón.

M. P.– En TVE ¿cómo habéis trabajado? ¿Con qué grado de independencia? Las primeras cosas que hicisteis fueron como muy informales. ¿Por qué?

V.D.– Bueno, la verdad es que por aquel tiempo estábamos un poco en mantillas; no conocíamos a casi nadie del mundillo musical, ni a instrumentistas ni a nadie: casi no sabíamos lo que era una guitarra eléctrica. No teníamos ni idea de nada; es decir; que le echábamos una caradura impresionante a la cosa. Llegamos a tocar el piano con una cadena de retrete para intentar reproducir el sonido de un clavecín.

M.P.– ¿Qué tipo de música escuchabais por entonces, los últimos años 60

V.D.– Los Beatles, los Rolling, es decir lo típico. Aparte de la música de siempre, la de toda la vida. Música española, muy poca; mucho menos que ahora. Los Brincos, y poca cosa más. La que se oía inevitablemente por la radio, en todo caso.

M.P.– ¿En qué medida el planteamiento de las series de TVE a que poníais música, influía en el resultado de las canciones? En los "Refranes", por ejemplo, como eran muy cortitos, teníais que decir una frase breve, del tipo de "En boca cerrada no entran moscas"; en cambio, en las "Fábulas" teníais que contar toda una historia, ¿no? Igual que "Las doce caras de Eva". ¿Cómo os influía todo eso a nivel de composición, tanto literaria como musical?

V.D.– A nivel musical, no nos hemos visto forzadas casi nunca, excepto cuando alguna historia nos obligaba a un tipo de música determinada, pero Jaime nunca nos ha forzado a hacer algo concreto ; ahora, el hecho detener que hacer prácticamente una canción cada semana, en esas épocas, nos obligaba a una marcha tremenda en la composición, al vernos obligadas a hacerlo a la fuerza; y claro, salían unas cosas mejores que otras. Luego a nivel literario, en las "Fábulas", por ejemplo si era una fábula real, de verdad digamos, pues te obligaba a tener que meterla por completo o casi ; lo que a veces era prácticamente imposible, porque las letras de Harztenbusch o Samaniego a veces no tenían sentido, hoy día, y teníamos que cambiarlas un poco. Hasta el punto de tener incluso que inventar algunos versos, cosa que era muy divertida y estaba muy bien. En cuanto a los signos del zodíaco era un rollo, porque claro, tener que contar cada signo en una canción breve era muy complicado.

M.P.– Los "Suspiros de España" quizá tengan una mayor unidad musical, en conjunto ; mientras que en los "Refranes" podíais meter todo tipo de sonidos. En "Las doce caras de Eva" también se aprecia una mayor homogeneidad. ¿Cómo lo veis vosotras?

V.D.– Los "Suspiros" y los "Signos" están más unidos y trabajados, de concepto y de todo, porque responden a una mayor coherencia de base y de entrada; y también porque en esas series teníamos ya montado un grupo fijo de acompañamiento, que le daba más unidad de sonido a las canciones. Eramos ya Vainica Doble, de un forma más establecida, cosa que no ocurría al principio.

M.P.– Ahora, recientemente –y se sigue emitiendo en TVE– habéis hecho la música para una nueva serie, "Con Ias manos en la masa". ¿Habéis hecho algo más para televisión, que no conozcamos, o preparáis algo en este sentido?

V.D.– Sí, hemos hecho otra cabecera y una cancioncilla para cada capítulo, en una nueva serie de Jaime de Arminán, que comenzará a emitirse el próximo octubre. Serán seis programas, que llevarán el título de "Cuentos imposibles". También estamos preparando una canción central para otra película larga para TVE.

 

CREAR EN LIBERTAD

M.P.– Hablemos un poco de libertad de creación. En TVE, ya lo habéis dicho, habéis trabajado con una gran libertad, casi total, digamos. En cambio, vuestros trabajos para el cine (lo habéis comentado en alguna ocasión) ha sido a veces manipulado: no os han respetado para nada las ideas que teníais, y han hecho con vuestro trabajo lo que han querido. ¿Es eso cierto?

V.D.– Bueno aquí tenemos opiniones algo discrepantes.

Gloria: Hicimos unas de las músicas más bonitas que hemos hecho nunca, para la película "Furtivos", y cuando vimos el montaje final, el resultado de la película, resultó que esa música no salía para nada; o sea, que fue como para echarse a llorar, porque no se respetó nada: ni la cabecera, ni cuándo debía entrar cada tema, ni prácticamente nada. Fue un auténtico destrozo; increíble. Pero a Mari Carmen le pareció bien

Mari Carmen: Bueno, yo es que ante todo, en cine, respeto las ideas del director, y creo que, en el fondo, ese señor va a hacer siempre lo que le dé la gana; y, en cierta forma, está en su derecho de hacerlo. Por otra parte, la música que hicimos para "Furtivos", de alguna manera, sale en la película, no está tan destrozada, como dice Gloria. Luego, además, es que hubo un problema de minutaje en el montaje de la película, que hizo que no coincidiese lo que habíamos hecho con lo que fue necesario al final.

M.P.– Eso fue el caso de "Furtivos". Pero, ¿en los restantes casos?

V.D.– Bueno, tampoco ha habido muchos más, y, en general, no ha ocurrido nada de eso. En "Climax" hicimos lo que quisimos, y salimos contentas de la música (no tanto de la película). En cuanto a los documentales a los que hemos puesto banda musical, pues igual, no tenemos queja. Ahora tenemos en marcha el proyecto de hacer la música para una película de Teo Escamilla, "Torero", para la que ya hemos hecho incluso el tema central, un pasodoble, pero no sabemos más del asunto. La película está ya rodada, pero falta el montaje, y hasta que montaje no esté acabado, es complicado encajar la música.

M.P.– En el cine, entonces, por lo se ve, sois más que nada una especie de instrumentos al servicio del director, ¿no?

V.D.– Mari Carmen: Sí, sí, y es natural.

Gloria: ¡Yo, para nada, yo qué voy a ser instrumento de nadie! El director será el director, pero nada más; yo hago o canto la música, y si me dan un guión de una película y me piden que le ponga música, mi trabajo, y llegamos a un acuerdo entonces no es posible, no hay derecho, a que me lo cambien o manipulen.

M.P.– Cambiando de tercio y hablando ya de los discos, se puede decir que es ahí donde habéis tenido completa autonomía para hacer lo que queríais, ¿no?

V.D.– Total, siempre. Nunca hemos tenido imposición de ningún género.

M.P.– Sin embargo, respecto de los discos, siempre os habéis quejado un poco de que los resultados han sido escasos en relación con el mucho trabajo que supone encerrarse en un estudio y vivir dos o tres meses pensando y viviendo en función de ellos. Es decir, que es un trabajo que en cierta medida, no compensa...

V.D.– Sí, del resultado, del poco resultado, sí que nos hemos quejado, pero no del trabajo en sí, el trabajo de grabar un disco nos encanta. Lo que pasa, es eso: que no te puedes encerrar dos o tres meses en casa en un estudio para algo que luego, a la larga, es como si fuese un hobby. Para nosotras, los resultados de los discos, han sido como hobby, una minucia. Y, claro, si fuese cierto eso que han dicho de nosotras, de que éramos unas niñas bien, pues no importaría que esto fuese un hobby; pero como es falso de toda falsedad...

M.P.– ¿Han dicho eso de vosotras, que erais unas chicas bien?

V.D.– Sí, lo han dicho más de una vez, sobre todo al principio. Iñigo lo dijo de nosotras cuando empezábamos: que éramos unas niñas de Serrano y que cantábamos y trabajábamos por hobby. Y de eso nada, porque resulta que necesitamos, como todo el mundo que curra, un dinero todos los meses, simplemente para vivir, vamos.

 

DE LAS PROMOCIONES Y OTRAS CARENCIAS

M.P.– ¿Por qué creéis que vuestros discos no han tenido un resultado comercial, económico, más positivo

V.D.– Pues no sabemos, es difícil decirlo. Al principio, se podría pensar que nuestras canciones eran un poco raras, chocantes si queréis, y por eso eran tan poco "comerciales". Ahora, últimamente, la gente ya se ha acostumbrado a ese estilo, a esas letras, y aquella razón de antes no podría ser de peso. A veces no vamos a cobrar ni los royalties, de la risa que da el que sean tan exiguos, sin razón aparente para ello, ya que dicen que somos algo conocidas y famosillas.

M.P.– ¿No será también que ha existido poca promoción de esos discos, porque vosotras no habéis apoyado casi nunca, con actuaciones en directo esos trabajos?

V.D.– En nuestra primera etapa, desde luego ; pero desde que hicimos los discos de Guimbarda, dijimos que estábamos dispuestas a actuar las veces que hiciera falta, y tampoco ha pasado nada. Hace de eso ya tres años, y hemos hecho dos LP's desde entonces. Pero al principio, como a Gloria le horripilaba el hecho de actuar en público, nos negamos incluso a salir en TVE cuando tuvimos alguna proposición de hacerlo. Si llegamos a apoyar nuestros primeros discos en televisión, pues a lo mejor hubiese sucedido otra cosa, quién sabe. Aparte de todo ello, quizá haya influido mucho la mala distribución que se ha hecho de nuestros discos: nunca están en ninguna parte. La gente iba a comprar nuestros discos, y no los encontraba en ningún sitio. La distribución es una de las peores cosas que se hace en este país respecto de los discos.

M.P.– ¿Sentís que habéis hecho ya el disco ideal, Vuestro Disco? O, dicho de otro modo, ¿Creéis que en los que habéis hecho han sido resueltos todos los problemas que pueda tener una grabación de un disco: selección adecuada de canciones, producción adecuada, músicos apropiados, interpretación perfecta, etc.?

V.D.– Pues no, evidentemente, no hemos hechos el disco ideal. Esperamos que lo sea el próximo, pero tampoco es fácil. No es fácil, porque cuando te dan, lógicamente, un número determinado de horas de grabación, pongamos 80, por ejemplo, pues siempre habrá cosas que podrían quedar mejor. Hay que pensar que hay gente por ahí fuera, que suena maravillosamente, y es también porque emplean las horas de estudio que sean necesarias, sin tope ni límite alguno, o casi; y, claro, así es más sencillo que queden mejor las cosas. Aquí se suele grabar muy deprisa.

M.P.– ¿Cuál sería, de los que tenéis grabados, el disco que más se aproxima a ese ideal, visto ahora, con una cierta perspectiva histórica, y juzgando no las intenciones, sino los resultados?

V.D.– Mari Carmen: Yo tengo debilidad por el primero, porque ahí salieron todas las ideas que teníamos acumuladas desde hacía mucho tiempo. Luego "Contracorriente" porque lo hicimos con más libertad que nunca. Y, finalmente, el último, "El tigre del Guadarrama" me gusta mucho aunque sea muy triste ; en realidad nuestros dos últimos LP’s, los de Guimbarda, son muy tétricos ; son los que están mejor grabados, pero son muy melancólicos.

 

RUPTURAS, INNOVACIONES

M.P.– "Contracorriente" es un disco que sorprende bastante, y más todavía cada vez que se escucha de nuevo; en principio, por la ruptura que supone frente a los dos anteriores, que eran discos con una cierta temática común, con una unidad formal interior; mientras que "Contracorriente", aunque pueda tener una idea central de lucha contra las dictaduras y contra las intransigencias, es un disco como mucho más disperso: te encuentras con un tema descaradamente religioso, como ese "Magnificat"; la música de la película "Furtivos"... y en realidad, canciones nuevas, nuevas, puede haber como tres o así: "El higo chumbo", "Alas" y alguna otra. Es decir, un batiburrillo de muchas cosas, unidas únicamente por la música.

V.D.– Gloria: Pues os voy a decir que a mí me hubiese gustado que todos nuestros discos se pareciesen a "Contracorriente", porque a mí me va muy bien ese rollo, trabajar en unión de un grupo estable, que haga también sus propias cosas, donde se mezclen las canciones con partes instrumentales.

Mari Carmen: A pesar de todo, ese fue un disco que se hizo muy deprisa. Estuvimos una temporada en Altea trabajando todos los días con los músicos, una cosa que no hemos hecho casi nunca pero la grabación fue realizada, como siempre, con muchas prisas.

M.P.– EI "Magnificat", de todas formas, es lo que menos os gusta de él, ¿No?

V.D.– Sí, sí que nos gusta; quizá fue el final lo que no quedó bien del todo. Pero es que estuvimos casi 24 horas seguidas haciendo las mezclas del disco, y cuando llegamos a este último tema, estábamos ya hechas polvo, nos daba igual todo Pero el "Magnificat" no es, en realidad, un tema religioso, sino más bien de protesta, pero claro, al estar cantando en latín, queda más abstracta. Era un tema dedicado a la revolución portuguesa del 74.

M.P.– Las relaciones en "Contracorriente" con el productor, Gonzalo Garciapelayo, no fueron particularmente buenas...

V.D.– Efectivamente, fueron más bien conflictivas. Pero no por culpa de él o nuestra, ni de nadie en particular ; lo único, que los músicos se peleaban de vez en cuando con Gonzalo, y nosotras estábamos en medio ; en realidad había bastantes nervios por parte de todos.

M.P.– Para finalizar con este disco: hay un intento bastante innovador en él de mezclar y fusionar sonidos, por ejemplo metiendo el sitar de Gualberto García, el violín de Carlos Cárcamo, etc. Todo un nuevo concepto musical, en el contexto español de la música pop de aquellos momentos, donde muy pocos músicos hacían cosas así. Estas ¿Fueron aportaciones de Gonzalo, o partieron de vosotras: estabais influidas quizá por aquellos intentos de los Beatles, George Harrison, de la Incredible String Band de experimentar y mezclar sonidos? O lo vuestro era mucho más intuitivo, más espontáneo...

V.D.– Pues sí, esos músicos que mencionáis son los que, de alguna forma, más nos gustaban. Siempre nos han gustado los sonidos extraños. De todas formas tampoco somos ningunos genios. Habíamos escuchado a los Beatles y George Harrison, por supuesto, pero realmente no supimos lo que era un sitar hasta que Gualberto se trajo el suyo. Esas cosas surgen sobre al marcha, ya en plena grabación: alguien viene con un instrumento exótico, y decimos, hombre, por qué no metemos un poco este sonido y tal. Por ejemplo, en el próximo disco igual metemos un salterio o cosas así que se traigan los músicos.

 

UN ESTILO PROPIO

M.P.– Quizá lo más importante de Vainica Doble es que ha hecho cosas dispares, y que, sin embargo seguís siendo vosotras mismas siempre. Habéis tenido el acierto o la fortuna de tamizar cualquier cosa extraña o ajena a vosotras y convertirla en un estilo propio. Existe mucha gente que, no es que no tenga un estilo, pero que siempre suena de una manera impersonal, mientras que Vainica Doble tiene un sello muy característico en toda su obra. En relación con esto, ¿qué confianza os han merecido vuestros músicos, tanto en directo como en las grabaciones? ¿Os habéis encontrado arropadas, o no, por ellos, en general? Lo decimos porque pensamos que muchas veces los que habéis tenido sobre un escenario han sido como consecuencia de todo ello: o habéis ensayado poco con vuestros músicos, o ellos os han fallado...

V.D.– Con los músicos que nos han acompañado siempre nos hemos llevado estupendamente, como hermanos: no se puede llevar uno mejor. Con la única gente que nos llevamos bien, realmente, es con los músicos ; con otras personas no podríamos decir lo mismo. Lo que ocurre es que si tú no puedes pagar a uno señores músicos por un tiempo determinado, par ensayar juntos, etc. el resultado se resiente al final. Y claro, por muy bien que te lleves con ellos, y por muy simpáticos que sean, no les puedes estar pidiendo siempre su colaboración de una manera gratuita: es gente que tiene que vivir, que tiene una familia,... No los puedes mantener dos meses ensayando contigo, y luego trabajar un sólo día de actuación o de grabación. Se hace lo que se puede. No hay problemas personales, son problemas económicos. Peor repetimos, los músicos son personas encantadoras: cuando trabajamos con Suburbano, ellos nos pusieron el estudio, nos dedicaron cantidad de tiempo, y siempre ha sido así, siempre ha habido músicos que han venido prácticamente gratis a trabajar. Siempre hemos tenido su apoyo.

M.P.– Pero esos mismo problemas económicos también los ha tenido otra mucha gente, y han sabido resolverlos...

V.D.– Pues sí, pero no nos explicamos cómo lo hacen, no sabemos cómo unos chavales de 17 años tienen equipos maravillosos, unos músicos que casi siempre son los mismos, un local donde ensayar a veces... no se sabe de dónde sacan el dinero, quizá se lo dan sus padres al principio, o se entrampan hasta las cejas, y lo van pagando con actuaciones pequeñitas por los pueblos – cosa que nosotras no hemos hecho nunca –, o lo que sea. Nosotras, cuando nos hemos metido a comprar un equipo de sonido, siempre hemos salido escaldadas, y lo hemos tenido que dejar a medias.

 

MITOS DE NUEVAS OLAS

M.P.– ¿Qué sensación os da toda esta nueva ola de músicos, especialmente de Madrid, os considere a vosotras como unas verdaderas musas de la modernidad, una especie de mitos que siempre salís a relucir en sus declaraciones, en sus preferencias, etc.? ¿Qué pensáis, al mismo tiempo, de toda esa nueva ola, de la música que hacen ahora las bandas jóvenes? Vosotras siempre os habéis declarado unas rockeras natas, unas auténticas admiradores del rock; sin embargo, vuestra música no ha sido casi nunca rock...

V.D.– Gloria: Pues sí, a mí me hubiese gustado ser, siempre, como Led Zeppelin, cantar como su solista, pero, en fin, ¡qué le vamos a hacer!

Mari Carmen: En cuanto a lo que planteáis de la nueva ola, siempre nos sorprende mucho que se nos considere algo así como las Madres del Invento, cosa que, desde luego, halaga muchísimo nuestra vanidad; bueno, pues a lo mejor hay algo de verdad en todo ello; a lo mejor, alguna influencia sí hemos tenido en toda esa gente. En cuanto a su música en sí, hay cosas que nos gustan mucho, que no se habían oído antes en España. Hay canciones maravillosas, que lo mismo las podían haber firmado los Beatles; por ejemplo, algunas canciones de Fernando Márquez, "Para tí", y algunas otras de Paraíso. En otro plan, algunos temas de Coz son estupendos, nada de frivolidades. Ahora, claro está, hay muchas cosas que nos gustan mucho menos, hay también bastante paja.

M.P.– En ese sentido ¿Creéis que el ambiente musical español, el madrileño más concretamente, que es el que conocéis desde dentro ha avanzado en relación al de hace 10 ó 15 años?

V.D.– Ahora surgen muchos más músicos que nunca ; y los que salen, saben mucha más música que los de antes, aquellos que salían en plan Bob Dylan y hacían cuatro gorgoritos ; los músicos de ahora, en buena parte, estudian música y leen cosas, están al día. Son mucho más cultos, sin que por eso tengan que llegar a ser unos intelectuales, pero tampoco es aquello de hacer una canción sobre cualquier cosita de nada. Hace 10 ó 15 años todo era vulgar, quitando algunas excepciones, tipo Brincos o así. Ahora, repetimos, se hacen canciones perfectamente válidas, que podrían firmar cualquier buen músico o grupo por ahí fuera.

 

EL MIEDO A ACTUAR

M.P.– Vosotras, ¿Os habéis encontrado alguna vez a gusto sobre un escenario?

V.D.– A gusto, a gusto... regular (risas). G!oria casi nunca, desde luego.

M.P.– Y, ¿de dónde os viene ese miedo, casi telúrico, feroz? ¿No se curaría eso a base de inyecciones, es decir, a base precisamente de actuar mucho?

V.D.– Pues sí, suponemos que sí, pero como eso no lo hacemos, no lo sabremos nunca. Se curaría, por ejemplo, a base de un gira muy larga, actuando todos los días; pero como nosotras actuamos un día, y después a los cuatro meses, y así sucesivamente... Es la inseguridad esa de no saber cómo van a salir las cosas, de que la mesa de sonido no funcione todo lo bien que quisieras, y que la gente empiece a protestar; si a eso añades el miedo previo,...

M.P.– (Aquí hay un trozo de texto quese repite por un error tipográfico, suponemos que dicho texto alude a algún personaje de la farándula que amenazaba repetidas veces con retirarse pero no lo hacía) ...se retiraba; Iuego siempre volvía a rodar otra... Siempre decís que os retiráis, y Iuego volvéis a hacer otro disco; sois algo así como las abuelas del rock.

V.D.– Mari Carmen: Gloria ya está diciendo que el próximo es el último disco, definitivamente. Yo nunca digo una cosa así.

Gloria: ¡Hombre, qué quieres, que sigamos cantando a los 60 años.. Sí, ya va siendo hora de que nos retiremos. Lo que pasa es que no podemos hacerlo, porque nunca ganamos lo suficiente como para dejarlo del todo.

M.P.– Vuestras canciones suelen tener un mensaje, un cierto tono moralizante...

V.D.– ¡O desmoralizante !

M.P.– Sí efectivamente. Aportáis siempre un cierto punto de vista, por ejemplo, contra la intransigencia, en favor de la libertad. ¿En qué cosas sois más intransigentes?

V.D.– Mari Carmen: En algunas cosas, pero yo no sabría definirlas. Aquí, la más intransigente es Gloria, así que, ¡hala, explícate!

Gloria: Bueno, pues ya lo he dicho antes. Con tu obra, con tu trabajo. Nadie lo puede utilizar a su antojo, ni manipular. Imagínate que tú escribes un libro, y que te lo trocean, te lo cambian, pues claro, tú no lo permitirías, ¿no? Pues con la música y las canciones, igual.

M.P.– Una curiosidad: ¿por qué salen tantos animales, tantos pájaros, en concreto, en vuestras canciones? En las "Fábulas", los "Refranes" habían unas temáticas que obligaban un poco a ello, pero al margen de esos trabajos, también aparecen en muchos discos vuestros. Además, por lo general, pájaros con muy mala leche: el pájaro de mal agüero, el pájaro fatuo... En "Alas" salen unos pájaros más psicodélicos...

V.D.– No es por la cosa de los pájaros en sí. Quizá sea una forma de disimular, y de hablar de personas humanas, personas concretas. Es una especie de simbolismo.

 

ADELANTADAS DE LO MODERNO

M.P.– Otro tema en el que habéis sido un poco pioneras, o adelantadas, es en el del ecologismo, aunque cuando cantabais cosas de esa índole, nadie sabía aún que era eso del ecologismo, de la degradación de la naturaleza.

V.D.- Nosotras siempre hemos sido unas locas por la naturaíeza y por el campo; siempre nos han salido de manera espontánea esas canciones, como la del coto de Doñana, aún antes de establecerse ese movimiento masivo del ecologismo, que, por cierto, a veces se ponen pesadísimos en plan paliza con ello. Aunque es lógico que se pasen, porque, tal como están las cosas, nos vamos a ir todos a la porra muy pronto. Lo que pasa es que, estar cantando todo el día sobre eso, pues tampoco nos apetece. Ibamos a hacer una vez un disco monográfico sobre ese tema, pero nos lo quitamos de la cabeza, porque era demasiado. Es un poco como con el feminismo.

 

M.P.- Vuestro método de decir las cosas es más bien un poco intuitivo, es decir, soltar ideas y conceptos sin querer demostrar nada, ¿no? Las ideas están ahí, las soltáis, las planteáis, pero sin intentar dar mensajes, aunque a veces os salgan éstos, inevitablemente...

V.D.- Gloria: Sí, es así, pero eso de los mensajes es cosa de Mari Carmen.

M.P.- Pero tú, Gloria, desde el momento en que también cantas estas canciones, asumes igualmente lo que pueda decir o componer Mari Carmen, ¿no es así?

 

M.P.-Por cierto, ¿quién fija la temática de vuestras canciones? V.D.- Ultimamente, cada vez lo hacemos más de común acuerdo; si se nos ocurre una idea a cualquiera de las dos, la hablamos, la discutimos, y la llevamos adelante, o no.

Gloria: Yo no influyo prácticamente en nada; todo ese mundo de Vainica Doble del que se habla y tal, todo eso, para bien o para mal, es cosa de Mari Carmen. Yo lo único que aporto es mi voz, y la música en ocasiones. Yo no me puedo apuntar ningún tanto, a nivel de los 'textos.

 

M.P.- Para finalizar, ¿cuál es la idea que tenéis vosotras de vuestra propia obra? ¿Os parece importante, menos importante, más trascendente, poco trascendente?

V.D.- Sinceramente, creemos que nuestra obra, en conjunto, está bastante bien; pasaremos quizá a la historia como un par de locas que cantaban en una cierta época, con más o menos gracia. Dentro del panorama musical de este país, en los últimos diez años, quizá nuestras canciones sean algo interesantes, sin ir más lejos. Hombre, luego oyes cosas que se hacen por ahí, y piensas: este sí que es un disco bonito; lo nuestro es muy aburrido, es una birria.